Noviembre _ Esteban Mora Bedoya _ La Topografía como Condición Primordial: Hacia una Arquitectura del Fondo.
La arquitectura y el paisaje, esos dos mundos que a veces parecen opuestos, en realidad comparten un secreto. David Leatherbarrow, en sus "Premisas Topográficas", nos invita a descubrirlo: debajo de todo lo construido y de todo lo cultivado hay algo más profundo, más básico. Algo que él llama la topografía. Pero cuidado, no pienses en mapas o curvas de nivel. Esta topografía es otra cosa: es ese fondo silencioso sobre el cual aparecen los edificios y los jardines; es el escenario permanente que nunca está en primer plano, pero sin el cual nada tendría sentido. Es como la respiración de un lugar: no la notas hasta que falta. Leatherbarrow nos dice que esta topografía tiene seis rasgos que la hacen única. Es, ante todo, horizontal. No como una línea recta en un plano, sino como el nivel donde transcurre la vida cotidiana, ese piso existencial sobre el que caminamos, nos encontramos y vivimos. Luego, es heterogénea, un mosaico de diferencias. No es el espacio abstracto, uniforme...