HABITAR CON EL CUERPO
HABITAR CON EL CUERPO
Paula A, Beltrán Mora
(Segundo Ensayo)
Al leer Heidegger y relacionar el cuerpo y el
espacio en sus textos, me dirigió a pensar y cuestionar el hecho de que la
arquitectura no es solo sobre construir muros y techos, sino sobre crear
experiencias que conecten directamente a las personas con su entorno y, lo más
importante, con ellas mismas, pues para este autor la arquitectura no es solo
una cuestión de diseño funcional o estético, sino una experiencia que nace de
cómo habitamos el mundo y de cómo el cuerpo interactúa con el espacio.
Por lo mismo, lo que
más me atrajo de su reflexión es cómo nos invita a ver el espacio como algo que
no solo ocupamos, sino que sentimos, que vivimos, pues habitar para Heidegger,
no es simplemente vivir en una casa, es algo más profundo, es cómo el espacio
se convierte en un lugar en el que nos encontramos a nosotros mismos, un lugar
que nos toca, que nos transforma. Como él dice: "Habitar no es solo vivir
en una casa, sino vivir en el mundo de una manera que sea acorde a nuestra
existencia humana". Cosa que me lleva a pensar en el ideal que debería ser
entrar a un lugar y que naturalmente te sientas parte de él, no solo ocupándolo
sino estando cómodo en él, conectando con el mismo espacio.
De la misma manera otro elemento que me parece
muy importante de la propuesta de Heidegger es cómo coloca al cuerpo en el
centro de esta experiencia, como propone que el cuerpo no es solo un "objeto"
que ocupa el espacio, sino que es el medio a través del cual el espacio cobra
vida, pues el espacio no es solo algo físico o algo que se ve; es algo que se
siente, que se experimenta a través de la presencia del cuerpo. Como él también
menciona, "el espacio se revela solo en la medida en que se habita, y
el habitar tiene como fundamento el ser del cuerpo en el mundo". Por
lo que la arquitectura debería ser un acto consciente de crear lugares que no
solo se vean bien o funcionen correctamente, sino que nos hagan sentir, que nos
permitan vivir la experiencia del espacio de manera profunda.
Esto me hizo pensar
en la Iglesia de la Luz de Tadao Ando,
una obra que no solo es un espacio funcional, sino una verdadera experiencia
sensorial.
Pues esta pretende
que desde el momento en que se entre a la Iglesia de la Luz, sientas que
el espacio te invita a estar presente, a reflexionar. El arquitecto Tadao Ando
logra algo muy poderoso al usar la luz de manera tan sutil, pero al mismo
tiempo tan potente, pues no es solo la usa como un elemento “decorativo”, es
parte fundamental del espacio, algo que interactúa con él, con las superficies,
logrando transformar la atmósfera. Dado que esa ranura que permite la entrada
de la luz es el medio a través del cual el espacio cobra una nueva dimensión.
La luz no es solo algo que ilumina, sino que se convierte en una forma de
conectar a la persona con el lugar y de alguna manera de hacerla sentir parte
de ese espacio.
Lo interesante de esto
y como la Iglesia de la Luz, al igual que Heidegger lo propone, logra
que el espacio se convierte en un lugar vivido, sentido, y experimentado a
través del cuerpo. Pues el arquitecto no solo ha diseñado un edificio, ha
creado una experiencia que va más allá de lo físico, que logra tocar al ser
humano en un nivel más profundo, dado que, en este espacio, el cuerpo no solo
ocupa un el lugar, sino que lo habita, lo experimenta de manera casi espiritual,
pues la luz, el concreto y la disposición de los elementos están pensados para
que la persona se sienta literalmente, parte del espacio, para que logre
sentirse presente, cómoda y conectada.
Este enfoque de
Ando es un claro ejemplo de lo que Heidegger intenta transmitir: la arquitectura
debe ser vista como un medio para experimentar el mundo, para vivirlo de una
manera más plena. La Iglesia de la Luz
no es solo un lugar de culto; es un lugar que invita a la introspección, a la
reflexión, se convierte en un espacio que no solo se observa, sino que se vive,
se siente, se experimenta a través del cuerpo; y la luz, al igual que el
cuerpo, se convierte en una extensión de ese espacio, transformándolo en algo
mucho más complejo.
En este sentido, Ando, al igual que Heidegger,
nos muestra que la arquitectura tiene el poder de transformar nuestra manera de
vivir y sentir, no solo de habitar.
Referencias:
· (“Clásicos de La Arquitectura: Iglesia de
La Luz / Tadao Ando Architect & Associates,” 2011)
· Dando forma a la luz. Iglesia de la Luz por Tadao Ando.
(2021, July 11). Retrieved December 3, 2025, from Metalocus.es website:
https://www.metalocus.es/es/noticias/dando-forma-a-la-luz-iglesia-de-la-luz-por-tadao-ando
· Heidegger,
Cap 6, Construir, habitar, pensar


El texto logra transmitir de forma clara cómo la reflexión sobre el habitar se desplaza del objeto arquitectónico hacia la dimensión sensible de la experiencia. Resulta acertada la manera en que se presenta la arquitectura como un medio que posibilita el encuentro con uno mismo, especialmente cuando se subraya que el espacio no se limita a ser ocupado, sino que se vuelve significativo en la medida en que es vivido. La relación establecida entre estas ideas y la Iglesia de la Luz funciona bien, porque permite mostrar cómo la luz, el material y la disposición espacial no son elementos aislados, sino componentes que activan una percepción más profunda del lugar.
ResponderEliminar